¿Política en red o política en árbol?
Parece ser cada vez mas políticos comienzan a mirar hacia Internet preguntándose si, además de para bajarse música y películas, servirá para ganar unas elecciones. Mi opinión es que si, claro ¿por qué no iba a servir también para eso?
Pero... ¿es compatible la mentalidad centralizadora de la mayoría de los políticos españoles con la naturaleza descentralizada de Internet? No se preocupen si la pregunta les resulta incomprensible. Yo mismo, a pesar del tiempo que llevo intentando comprender la naturaleza y funcionamiento de la red, apenas estoy comenzando a entrever algunos detalles.
Intentaré comenzar mi exposición por lo mas familiar para el lector. Veamos: toda sociedad humana se basa en organizar los esfuerzos de cada uno de los individuos para lograr algo que, individualmente, no lograrían ¿no? Hablamos de cosas como la producción y distribución de alimentos, el sistema educativo, el sistema sanitario, la protección de un territorio, etc. Esta idea ha estado presente en las sociedades humanas desde la aparición de las primeras tribus, y ha perdurado hasta la actual era de los organismos y empresas multinacionales.
Y, aunque los libros de historia recogen multitud de regímenes políticos que se han sucedido a través de los siglos, en el fondo todos estos regímenes intentaban encontrar una solución (distinta según los medios disponibles en cada época) a un mismo problema: la gestión de los recursos (básicamente fuentes de energía, materiales, mano de obra e información).
La cuestión es que gestionar los recursos implica tomar decisiones que, para ser efectivas en un porcentaje aceptable de los casos, deben ser precedidas de una recogida previa de información (información sobre la cantidad y localización de los recursos disponibles, sobre las fuerzas del ejército enemigo, sobre las posibles rutas de navegación, etc.). Cuanto mejor era la información disponible mas beneficiosas resultaban las decisiones tomadas.
Así que un lider tribal era capaz de gestionar aquello de lo que recibía información suficiente (el resto del mundo podría ser saqueado ocasionalmente, pero no gestionado). Los miembros de la tribu delegaban en él su soberanía, confiados en que su sabiduría (es decir, su conocimiento de la realidad) le convertía en el individuo con mas opciones de llevar a su tribu a la prosperidad. Es cierto que un jefe incompetente podía inentar mantenerse en el poder por la fuerza, pero a la larga aparecía siempre alguien mas fuerte que lo eliminaba.
Un gobernador era capaz de gestionar un territorio mayor o menor si conseguía liderar a los distintos líderes tribales que vivían en él. Este sistema feudal creaba una estructura de poder de varios niveles en cuya cima estaba un rey (que con el tiempo llegó a acumular todo el poder decisorio y toda la información, aunque nunca tuvo los recursos) y en cuya base estaba el pueblo llano (que proporcionaba los recursos, aunque carecía de la información y de la capacidad de tomar decisiones).
Esta estructura de poder ha sido descrita tradicionalmente como una pirámide y, mas recientemente, como un árbol en cuyo tronco estaría el poder central, que se va ramificando en estructuras mas pequeñas hasta llegar a cada uno de los individuos que forman la sociedad. En la base de cada una de las ramificaciones habría una estructura de poder que gestionaría (es decir: recogería información y daría órdenes) a cada una de las ramas que de ella surgiesen.
En las sociedades totalitarias la información circula siempre en sentido ascendente (desde el pueblo llano hasta el lider absoluto) y las decisiones en sentido descendente (desde el líder absoluto al pueblo llano).
En las sociedades democráticas cada individuo tiene potestad para elegir a sus representantes, y ocasionalmente se manifiesta sobre algunos asuntos de importancia, por lo que puede decirse que al menos en parte las decisiones van tanto en sentido ascendente como descendente. La información también circula en ambos sentidos.
Pero en realidad ninguna sociedad actual es totalmente democrática o totalmente totalitaria, aunque cada una de ellas está mas cerca de un modelo o de otro:
- Cada estructura de control (esa que está asentada en cada ramificación, desde las primeras que surgen del tronco hasta las que dan lugar a las últimas ramas) tiene la capacidade de filtrar la información (tanto hacia arriba como hacia abajo) y, por lo tanto, gestionar a su antojo su parcela de recursos.
- Si la información que llega a los individuos es escasa estos no podrán tomar decisiones de forma eficiente. La opción que cuente con mayor soporte publicitario suele conseguir mas apoyos, mientras que las que no dispongan de dicho soporte están condenadas a desaparecer o a mantener una existencia muy limitada. Las ramas mas fuertes crecen a costa de las ramas mas débiles del arbol. El poder se concentra y la sociedad democrática tiende poco a poco hacia el totalitarismo.
- La concentración de poder en torno a determinados sectores sociales puede ser combatida desde el gobierno central, pero en un sistema donde la información fluye con dificultad a veces resulta difícil saber si dicha intervención es un acto de totalitarismo o de defensa de la democracia.
- Una sociedad no está regida por un solo árbol, sino por varios que se superponen, y solamente uno de ellos está elegido por normas democráticas (el constituido por los poderes ejecutivo, legislativo y judicial), mientras que otros (medios de comunicación de masas, empresas multinacionales, etc.) se rigen principalmente por los principios del marketing (que, entre otros factores, tienen en cuenta la posibilidad de que una empresa influya sobre el poder político). Es un hecho conocido, y hasta regulado en algunos países, que los intereses comerciales de las empresas influyen en las decisiones de los gobernantes. Si no hay suficiente información al pueblo le resulta difícil saber cuando se están gestionando los recursos en función de los intereses generales y cuando en función de los intereses económicos de algunas empresas.
Y esto es así independientemente de que el gobierno se autodenomine de derechas o de izquierdas. Esa es la razón por la que el ciudadano medio actual en España suele percibir un alejamiento entre la clase dirigente (que controla la información y toma la mayor parte de las decisiones) y la clase trabajadora (que aporta los recursos, y que frecuentemente solo puede decidir cual de los pocos paquetes cerrados ofertados, como por ejemplo los programas electorales, le parece mas conveniente).
Pero, si todo esto se debe principalmente a la estructura arbolada de la sociedad actual, caracterizada por la división entre individuos y pequeños grupos vagamente conectados que compiten entre sí... ¿Qué ocurriría si se crease una red horizontal que conectase a todos los individuos que forman una sociedad?
- Para empezar muchas de las estructuras de control de las ramificaciones, al menos las de mas bajo nivel, quedarían automáticamente vacías de función, ya que la información circularía libremente entre los individuos sin pasar por la unión entre las distintas ramas. Esto permitiría a los individuos organizarse de forma espontánea para realizar acciones en común.
- En una estructura de arbol el hecho de que una rama posea una información en exclusiva (un desarrollo tecnológico, por ejemplo) otorga una ventaja competitiva frente a las otras ramas que carecen de él. Con frecuencia esto obliga a cada una de las ramas a invertir recursos para lograr lo que las otras ramas ya han logrado. El resultado es un extraordinario derroche de recursos que podría ser evitado por las redes. El desarrollo del software libre es un buen ejemplo de la optimización de recursos realizado por las redes al compartir el conocimiento.
- A diferencia de los árboles, en las que la información es fácil de filtrar al circular por canales controlados, las redes permiten que la información pueda circular por multitud de canales, encontrando siempre distribución por alguno de ellos. Esto evita la censura.
- Ante la imposibilidad de ejercer la censura es difícil que una empresa ejerza un control significativo sobre los poderes públicos de forma oculta. Esto reduce la corrupción política.
Asi que, cuando leo que los partidos políticos mayoritarios miran hacia Internet me pregunto:
- ¿Pretenderán utilizar Internet como un mass media unidireccional mas, como han venido haciendo hasta ahora en prensa, radio y televisión, creando una legión de cibervoluntarios para extender todo lo posible el ideario del propio partido, y reduciendo al mínimo las aportaciones externas al partido? O, dicho de otro modo ¿Seguirán trabajando en árbol?
- O, por el contrario ¿Limitarán la promoción de su ideario a un mínimo imprescindible y promoverán el uso de la red como plataforma participativa que recoja propuestas mas allá de su programa de mínimos? Es decir ¿Trabajarán en red?
Me temo que, de momento, veremos mucho de lo primero y muy poco de lo segundo. Todavía mucha gente dice red cuando en realidad está pensando en un árbol. El árbol tiene centro, la red no.
Ojalá que una espesa y tupida enredadera crezca sobre los troncos y las ramas de los árboles.












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Cierto, la clave (y el futuro) está en trabajar en red.
Lo que algunos nos estamos planteando es por qué no reducir el ideario aún más para crear entre todos una enredadera común a partir de la cual florezcan idearios y propuestas concretas [1].
Personalmente creo que coincido con todas las posiciones de Pirata, pero me parece mucho más potente que las defendamos en red y de forma dinámica.
Un saludo!
[1] http://fon.gs/debate-que-nos-une
Héctor Pérez — 03-01-2009 - 14:00:13 GMT 1