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Mi casa, cerca de Sión.

anvazher @ 10:50


Mi casa, cerca de Sión

He decidido hacerme una casa cerca de Sión. Desgraciadamente solo podré usarla para evadirme de vez en cuando de la dura realidad virtual de Matrix. Podéis entrar cuando os apetezca: no hay cerradura en la puerta y todo en aquí está a vuestra disposición.

Lo que aquí cuento está disponible bajo licencia Creative Commons 2.5 Reconocimiento-Compartir Igual.

Sobre Sión.

Algunos dicen que Sión, la última ciudad humana, está cerca del núcleo, allí donde aún hace calor.

En realidad esto no es cierto: Sión está a medio camino entre la mente y el corazón. Desgraciadamente para los nacidos en Matrix ese camino suele retorcerse con la edad, y son muchos los que se pierden en sus recodos sin ver Sión. Solamente aquellos que intenten seguir un camino recto podrán encontrarla.

Algunos creen que Sión no existe, que es un lugar imaginario, pero eso no es del todo cierto, ya que lo importante en Sión no es la ciudad en sí, sino sus habitantes. Debo decir que los sionitas somos seres reales, refugiados que no soportamos la vida en Matrix y huimos a la tranquilidad y sencillez de la vida en Sión.

Matrix, en cambio, nos parece a los sionitas una gran mentira, un cúmulo de engaños que se soportan unos a otros haciendo la vida imposible a la mayor parte de la humanidad, retorciendo mentes y almas hasta hacerles olvidar la realidad, hasta impedirles llegar hasta Sión.

Afortunadamente cada día somos mas los que llegamos hasta aquí.

En Sión no hay leyes, solo costumbres.

La gente de Sión no se rige por leyes, sino por costumbres. Las leyes dictan el comportamiento de las personas, mientras que las costumbres derivan del comportamiento de las personas. Es por eso que los sionitas preferimos las costumbres a las leyes.

Esto tiene su cara y su cruz. En Sión la vida es sencilla: nos ayudamos unos a otros y compartimos casi todo. No hay problema en compartir nuestros recursos porque estos son, principalmente, ideas. Cada vecino comparte sus ideas con los demás y enriquece a la comunidad, y se valora mas al que mas comparte con sus vecinos.

La cruz, sin embargo, radica en que esta sencilla forma de vida nos transforma y nos hace cada vez mas dura nuestra existencia paralela en Matrix, donde imperan la competencia y el acaparamiento de recursos de todo tipo. En Matrix los recursos se reparten, no se comparten, y este reparto de recursos suele ser absurdo e injusto. En Matrix se valora mas al que mas tiene, y el que mas tiene suele logrando acaparando recursos que otros necesitan.

Por eso los sionitas somos, a menudo, considerados ladrones y piratas, y se nos llama parásitos a pesar de que damos en Matrix tanto como en Sión, sin que esto se sepa, se comprenda ni se valore en su justa medida.

Cada día somos mas los sionitas que, cansados de las incomprensibles normas de Matrix, acudimos a Sión en busca de calor y refugio. Sin embargo no olvidamos que, en el fondo, también somos hijos de Matrix, y que muchos de nuestros amigos y parientes siguen allí. No renunciamos a recuperarlos, y desde Sión volvemos a Matrix a buscarlos.

Hay otra razón por la que nunca llegaremos a abandonar totalmente Matrix. Nos pese o no, los sionitas somos cyborgs, con una parte humana y otra conectada a la red, mezcla de espíritu y materia. Si bien nuestro espíritu se alimenta en Sión, nuestro cuerpo se alimenta en Matrix.

Algunos consejos para los visitantes.

Si vienes a Sión debes saber algunas cosas:

  • En Sión se comparte todo el saber: el arte, la literatura, la música, la ciencia... es de mala educación acaparar conocimientos para uno mismo y no compartirlos con los demás.

  • En Sión nos gusta ayudar a los recién llegados en todo lo que necesiten, pero no nos gusta que se intenten aprovechar de nosotros: cualquiera te enseñará a hacer lo que quieras saber hacer, pero no lo hará por ti.

  • Aquí impera la regla de oro: "trata a los demás tan bien como tu desees que te traten a ti".

Sobre la libertad en Sión.

En Sión la libertad de cada individuo es solo limitada por el respeto a los derechos de los demás. Los derechos son patrimonio del individuo, no del grupo, al igual que las obligaciones.

No hay en Sión, por lo tanto, privilegios de clase ni tampoco obligaciones de clase. Cada individuo es tratado igual que todos los demás. No distinguimos entre clases, tribus o pueblos, de forma que no es posible que un grupo imponga sus normas a otro.

No es posible aquí, por lo tanto, lo que en Matrix llaman discriminación sexual, ni la distinción entre ricos y pobres., los conceptos de nobleza, burguesía y proletariado carecen aquí de sentido y, por supuesto, la coacción, el chantaje y las amenazas son inadmisibles en Sión. Tampoco obligamos a nadie a utilizar una lengua u otra, aunque agradecemos que nuestros interlocutores se dirijan a nosotros en una lengua que podamos comprender.

En Sión no hay poder militar ni policial, al no poder ejercerse una opresión física sobre los sionitas. Tampoco existe un poder judicial, porque no tenemos leyes. No hay poder legislativo ni ejecutivo. No hay una estructura de poder porque el poder está distribuido por todo Sión: somos una sociedad red, sin estructuras de poder.

En Sión, sin embargo, pueden surgir líderes de opinión, pero estos han de ganarse el respeto de los sionitas a través de una red neutral. En Matrix las comunicaciones hace mucho tiempo que dejaron de ser neutrales, y la presencia en estas depende del poder económico o político mas que de los méritos personales. Esto hace que un líder pueda ser muy valorado en Matrix pero muy poco en Sión, dado que los medios de Sión no pueden ser manipulados. No obstante los sionitas acatamos, aunque nos disguste, las decisiones soberanas tomadas por los habitantes de Matrix: podemos intentar convencer a alguien de su error, pero decidir por él va en contra de nuestros principios, porque por encima de todo los sionitas respetamos la libertad del individuo.

La riqueza de la cultura sionita.

La riqueza de la cultura sionita es algo que está mas allá de la comprensión de los habitantes de Matrix. En Sión creemos que la creatividad es un don compartido por todos, por lo que no hacemos distinción, como se empeñan en Matrix, entre creadores y público.

Los sionitas no comprendemos como una idea puede publicarse y, a la vez, ser propiedad de una sola persona. Cuando una idea entra en la mente de una persona se funde con ella, pasa a ser parte indistinguible de dicha persona. El sionita no concibe que una persona pueda reclamar derechos sobre parte de la mente de otra persona.

Por eso los sionitas consideran de mal gusto reclamar la exclusividad de los derechos sobre sus creaciones. Si mil sionitas tienen una idea, y no la comparten, cada uno de ellos tendrá solo una idea, pero si las ponen en común cada uno de ellos tendrá mil ideas. Es por eso que los sionitas gustan de compartir sus ideas, esperando que a su vez los demás compartan otras ideas con ellos. Es la regla de oro: tratar a los demás como a te gustaría que los demás te tratasen a ti.

En consecuencia, al ser reconocidos todos los sionitas a la vez como creadores y público, compartir todos sus creaciones y nadie poner trabas al acceso a esta obra común, cada sionita tiene acceso a la consulta y uso de una enorme y creciente montaña de obras culturales de todo tipo.

Los habitantes de Matrix, sin embargo, se empeñan en parcelar el conocimiento y cobrar por el acceso. De forma ciega se ponen unos a otros trabas que los empobrecen y les impiden progresar. El gobierno de Matrix, además, divide a su pueblo en dos castas: la de los creadores y la del público, considerando que el público carece de creatividad y que su única participación en el sostenimiento de la cultura consiste en financiar el trabajo de la casta de los creadores.

En consecuencia la cultura de Matrix se empobrece cada vez en mayor medida, debido a que la casta de los creadores es muy reducida y a que su obra está parcelada por licencias, debiendo pagarse para poder acceder a ella. La casta de los creadores tiene miedo a la rica cultura sionita, porque esta ignora el sistema de castas, e intenta ocultar su existencia o acusarla de parasitismo.

Es por esto que los mercaderes de la cultura de Matrix intentan invadir Sión y convencer a los sionitas de que acepten el sistema de castas, sin comprender que Sión es un lugar que no puede ser invadido, y que una vez que un sionita descubre que tiene el don de la creatividad nunca renunciará a él.

El valor de la vida privada entre los sionitas.

No todo en Sión es de dominio público. Los sionitas valoran en gran medida su intimidad, y no toleran intentos de intromisión ni de control de su vida privada.

Es esta otra faceta del carácter sionita que entra en conflicto con la mentalidad controladora imperante en Matrix. Una sociedad, como Matrix, basada en la parcelación de propiedades e ideas, en una irracional carrera por la acumulación de bienes, en la competencia de unos contra otros y en la mas absoluta desconfianza mutua exige una mutua vigilancia constante. Este proceder parece paranoico a ojos de un sionita, acostumbrado a colaborar con su entorno, a reconocer los méritos de cada uno y a respetar su intimidad.

Sobre el origen de Sión.

Aunque los Señores de Matrix suelen negar la existencia de Sión, o se refieren a este como una reciente degeneración social que amenaza a los cimientos de Matrix, lo cierto es que Sión es casi tan antigua como la propia humanidad.

Sión comenzó a construirse el día en que los primeros humanos comenzaron a cooperar libremente para mejorar sus condiciones de vida. Los conocimientos acumulados lentamente durante generaciones en los tiempos antiguos constituyeron las primeras culturas.

Al principio los conocimientos se transmitían de maestros a alumnos y de padres a hijos, pues no había libros o estos eran muy escasos. Los primeros soportes disponibles, tales como tablillas de arcilla o de cera, eran demasiado pesados y frágiles como para que su uso se generalizara. Soportes mas ligeros y flexibles, como el papiro o el pergamino, eran tan caros de producir que su escasez limitaba en gran medida el número de libros disponibles, por lo que estos escasos libros resultaban inaccesibles a gran parte de la población que, en consecuencia, basaba sus conocimientos principalmente en la tradición oral y en el aprendizaje por imitación.

Se dice que fue el desarrollo medieval de la industria textil la responsable de una repentina abundancia de deshechos de algodón que, al ser reciclados, constituyeron el origen de una abundante y barata fuente de papel. La disponibilidad de grandes cantidades de papel posibilitó un aumento de la producción de obras escritas. En esta época escribió Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, su conocida obra "El Libro del Buen Amor", a propósito de la cual el autor dice, textualmente:

"Qualquier ome que lo oyga, sy bien trobar supiere,

puede más añadir e enmendar si quisiere.

Ande de mano en mano: qualquier que lo pidiere.

Como pelota las dueñas, tómelo quien pudiere.

Pues es de “Buen Amor”, prestadlo de buen grado:

no le neguéis su nombre ni le deis rechazado,

no le deis por dinero vendido nin alquilado;

porque non tiene valor nin graçia el “Buen Amor” conprado."

Esta declaración, escrita en el siglo XIV, constituye la primera licencia libre conocida escrita en lengua castellana. Está muy próxima al actual pensamiento "copyleft" y a las licencias "Creative Commons". Es un claro ejemplo del pensamiento sionita en la Edad Media.

También encontramos en el ámbito filosófico y científico ideas similares a las de Juan Ruiz. Ya en el siglo XII Bernardo de Chartres decía

"Nos esse quasi nanos, gigantium humeris insidentes, ut possimus plura eis et remotiora videre, non utique proprii visus acumine, aut eminentia corporis, sed quia in altum subvenimur et extollimur magnitudine gigantea."

"Somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos, que ellos no por alguna distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura."

Afirmaba Bernardo de Chartres que la construcción del conocimiento humano solo es posible basando los nuevos logros en el trabajo de los que nos precedieron. Esta idea constituye la base del desarrollo científico y cultural posterior, siendo tan importante que incluyo Isaac Newton, en el siglo XVII, citó de nuevo el mismo principio cuando dijo

"If I have seen further it is by standing on ye shoulders of Giants."

"Si puedo ver lejos es por estar subido a hombros de gigantes".

Es evidente que tanto Bernardo de Chartres como Isaac Newton consideraban que el acceso al conocimiento era vital para generar mas conocimiento. En la misma línea de pensamiento debían estar los Reyes Católicos cuando en 1480 dictaron que

"Considerando los Reyes, de gloriosa memoria, quanto era provechoso y honroso que a estos sus Reynos se truyeren libros de otras partes, para que con ellos se hiciesen los hombres letrados, quisieron y ordenaron que de los libros no se pagase el alcabala: y porque de pocos días a esta parte algunos mercaderes nuestros naturales y extrangeros han traido, y de cada día traen libros buenos y muchos, lo qual parece que redunda en provecho universal de todos, y en ennoblecimiento de nuestros Reynos."

En 1480, tres décadas después de que Gutemberg publicase el Misal de Constanza, el libro impreso aún estaba en la edad de la inocencia.

Sobre el origen de Matrix.

Pocas décadas después de nacer la imprenta se reveló como una herramienta que no solo contribuiría a difundir el conocimiento, sino que también difundiría cualquier nueva forma de ver el mundo. En 1502 la reina Isabel la Católica dictaba lo siguiente

"Mandamos y defendemos que ningún librero ni impresor de moldes ni mercaderes, ni factor de los susodichos, no sea osado de hacer imprimir de molde de aquí adelante por via directa ni indirecta ningún libro de ninguna facultada o lectura, o obra, que sea pequeña o grande, en latín ni en romance, sin que primeramente tenga para ello nuestra licencia y especial mandado."

En pocas décadas se había desarrollado un floreciente negocio editorial, al mismo tiempo que que se desarrollaba también el miedo de los poderosos al comprobar como el nuevo invento tenía capacidad para difundir ideas de todo tipo, algunas contrarias a la mentalidad dominante en la época. Los intereses de los impresores en eliminar a posibles competidores coincidieron con los de la élite gobernante en controlar los contenidos, dando lugar a una estrecha colaboración que beneficiaba a ambos sectores.

Acababan de nacer la censura y la industria cultural. A partir de entonces no dejaría de controlarse quien y que se publicaba y, en consecuencia, las ideas que se difundían. Siglos de explotación de este modelo de industria culturan han creado canales que dictan al público sus ideas, objetivos, objetos de consumo, modos de vida, líderes políticos e intelectuales, etc. Los mass media extendidos durante el pasado siglo XX, la radio y la televisión, acabaron por entrar en la misma dinámica de control bajo la que hace siglos cayó la imprenta. La industria cultural adquiría cada vez mayor poder económico y sus relaciones con el poder político eran cada vez mas estrechas.

Acababa de nacer Matrix. Con el tiempo la población comenzó a considerar como realidad absoluta aquello que la industria cultural le mostraba. A su vez el estamento político protegía a dicha industria cultural negando la existencia de producciones alternativas. El resultado final fue el empobrecimiento cultural y político de la sociedad.

El resurgir de Sión.

El mecanismo de control social llamado Matrix se desarrolló mientras fue posible el control de los medios de comunicación, y éste fue posible mientras estos se basaron en tecnologías con altos costes de producción y distribución.

Pero a finales del siglo XX las tecnologías de información y comunicación se desarrollaron hasta lograr medios de comunicación eficientes, potentes, rápidos y económicos. Estos medios posibilitaron la comunicación de los entonces escasos y dispersos partidarios del conocimiento libre, que iniciaron la aventura del desarrollo de tecnologías libres para mejorar las comunicaciones y el proceso de la información.

El resultado sorprendió a una adormecida Matrix, que de la noche a la mañana comprobó como estas tecnologías libres abrían canales de comunicación que no podían controlar, que distribuían los contenidos cuya existencia habían negado, que animaban a la compartición de ideas, de conocimientos, de obras de todo tipo, tal y como Juan Ruiz y Bernardo de Chartres habían soñado siglos antes.

Estaban en peligro el control de las ideas y el negocio de la industria cultural. Matrix reaccionó rápidamente acusando a los nuevos medios de estar minando los principios de la sociedad, de atacar la cultura y de destruir la economía.

Sin embargo cada vez son mas las creaciones puestas por sus autores a la libre disposición de quien las quiera, cada vez son mas los desarrolladores de tecnologías libres, cada vez son mas los usuarios de estas tecnologías y aquellos contenidos, e incluso se está desarrollando un floreciente mercado de servicios en torno a este conocimiento compartido.

Sión resurge de sus cenizas.

La guerra ha comenzado.

Ha sido inevitable. Matrix no puede consentir el resurgimiento de Sión, y está atacando en los tribunales, en los medios y en el ámbito político.

Algunos sionitas están respondiendo en estos mismos ámbitos mientras que otros, en previsión de la inutilidad de estos esfuerzos, se preparan para encriptar sus comunicaciones y resistir en las sombras todo el tiempo necesario hasta conseguir la caída final de Matrix.

A favor de Matrix juega su influencia sobre el poder político y sobre los mass media.

A favor de Sión juega la cada vez mas evidente opresión ejercida por Matrix.

La guerra ha comenzado.

 

Ángel Vázquez Hernández

Verano 2008 , en un paraje cercano a Sión

Un Comentario »

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  1. Hola quisiera saber mas acerca de Matrix por que siento que vivo en ese lugar y quiero salir de aqui.
    Quiero llegar a Sion.

    Revenge636 — 30-01-2009 - 17:59:30 GMT 1

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